Nacido Suerte: Juego de Warren Buffett, de Ovario, de la Lotería

Juan Demma
Juan Demma

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Feb 3, 2013 · 3 min read

Warren Buffett dice que nació de la suerte. Al nacer en Estados Unidos, en la década de 1930, sin tener que superar las barreras de raza o género, combinado con el poder del interés compuesto, Buffett amasó una de las mayores fortunas personales en la historia de la humanidad (que se dedicará casi en su totalidad a la filantropía). Mientras Buffett bromea, ganó la lotería ovárica.

Yo también tengo mucha suerte. Imaginemos, como suele animar Buffett, que un genio mágico me lleva atrás en el tiempo hasta el momento anterior a mi nacimiento. El genio señala una caja de plexiglás transparente con miles de millones de bolas de plástico blancas con números negros estampados en ellas agitándose salvajemente, y propone un trato en su barítono reverberante, ” Puedes tomar la vida que actualmente tienes, o puedes sacar de la caja de lotería de la vida, y arriesgarte con una pelota que te lleve a una vida diferente.”

Qué riesgo. En mi nueva vida, ciertamente querría nacer en Estados Unidos, pero solo hay un 4% de probabilidades de dibujar una bola roja, blanca y azul. Querría una inteligencia superior a la media, y una familia que apoye mi educación, pero solo el 8% de esas vidas vendrán con títulos de maestría. Y ciertamente preferiría no tener que tratar de salir de la pobreza, pero una de cada ocho bolas significaría que no tendría acceso a agua potable limpia, y la mitad de las bolas significaría vivir con menos de 2 2.50 por día. Estas no son buenas probabilidades.

” Voy a mantener la vida que tengo, Genio, gracias de todos modos.”

” Hmmm. ¿Y si te dejo dibujar más de una bola? ¿Jugarás ahora a la lotería ovárica?”

¡Esto solo sería una propuesta valiosa para mí si el genio me dejara sacar unas 5.000 bolas de la lotería! Solo entonces mejoraría mi situación, o, en otras palabras, solo una de cada 5.000 personas en este mundo nacen con una mejor oportunidad de vivir que con la que yo nací.

He tenido que recordar mi buena fortuna últimamente. Como todos los demás, no soy inmune a sentir lástima por mí mismo de vez en cuando, sin importar cuánto o cuán poco logro relativo me haya otorgado el destino. Es durante mis estados de ánimo más lamentables que recuerdo que hay alrededor de 4.999 personas que habrían tenido más suerte si hubieran sacado mi bola de la caja de lotería ovárica. Habrían matado por tener el comienzo que tuve.

Seguramente no se enfurruñarían al lidiar con los pequeños problemas que se me presentan de vez en cuando, y apuesto a que imaginan que nunca se quejarían de las tonterías que me deprimen. Al igual que miro a los ultra afortunados y pienso: ¿De qué tienen que quejarse? Nacieron con suerte. Bueno, no son los únicos afortunados.

Warren Buffett hablando con un grupo de estudiantes...

Warren Buffett hablando con un grupo de estudiantes de la Escuela de Negocios de la Universidad de Kansas (Crédito de la foto: Wikipedia)

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